Las claves del conflicto que se vive por estos días en Kazajistán

Kazajistán vive estos días las mayores protestas de su historia postsoviética, debido al aumento del precio del gas licuado, principal combustible automotriz del país que duplicó su precio. Eso, sumado a la disconformidad con las autoridades y los altos índices de corrupción.

Los violentos disturbios que comenzaron el pasado 2 de enero en la ciudad de Janaozen, han dejado decenas de muertos, mientras que el gobierno calificó a los manifestantes como “terroristas”, ordenando disparar “sin aviso” a todos quienes salgan a la calle a protestar.

“Di la orden a los órganos de la policía y el Ejército de disparar a matar sin previo aviso”, afirmó el presidente de Kazajistán, Kassym Tokayev, en cadena nacional. El mandatario justificó el uso de la fuerza ya que los “terroristas siguen dañando los bienes del Estado y usando armas contra los ciudadanos”.

“Desde el exterior se han hecho llamados a negociar una solución pacífica al problema. Una estupidez. ¿Qué tipo de negociaciones puede haber con criminales, con asesinos? Estamos lidiando con terroristas armados y entrenados que deben ser destruidos. Lo haremos en breve”, señaló el mandatario.

En tanto, el Ministerio del Interior de Kazajistán afirmó que 26 “delincuentes armados” habían sido “liquidados” y más de 3.000 de ellos detenidos, mientras que 18 policías y guardias nacionales han muerto desde el inicio de las protestas.

Factor Putin

Kazajistán es antiguo miembro de la extinta Unión Soviética y mantiene estrechas relaciones con Rusia. Con una gran población procedente del país liderado por Vladimir Putin, el ruso y el kazajo son los idiomas oficial del país.

El ministro ruso de Relacioes Exteriores, Serguéi Lavrov, comparó la buena relación entre ambos países con la de Estados Unidos y Canadá. “Si busca algún análogo en el mundo occidental, solo viene a la mente Estados Unidos y Canadá”, indicó el canciller en el diario oficial Rossískaya Gazeta.

“Kazajistán es un aliado internacional muy importante para Rusia. Es miembro de todos los proyectos de integración de Moscú como la Unión Económica Euroasiática y la OTSC (Organización del Tratado de la Seguridad Colectiva), la cual han utilizado para enviar tropas”, indicó a la BBC el analista Temur Umarov, del centro de estudios Carnegie Moscow Center, con sede en la capital rusa.

“Se puede decir que Kazajistán es el aliado número uno de Moscú, y para Rusia es muy importante mantener una frontera estable con Kazajistán”, explicó el experto en Asia Central.

Esta es la primera vez que la OTSC, fundada después de la disolución de la Unión Soviética, acepta desplegar “fuerzas de paz” para ayudar a un país miembro.

Esta alianza militar liderada por Rusia se encuentra actualmente en Kazajistán y “permanecerán en el país de manera temporal para ayudar a restablecer el orden”, indicó Kassym Tokayev.

Mayor productor de uranio

Los disturbios de los últimos días en Kazajistán, contrastan con la historia de este país rico en recursos energéticos, ya que se trata de una de las repúblicas más estables y controladas de la antigua Unión Soviética en Asia Central.

Kazajistán es el mayor productor y exportador de uranio de hasta el 40% de la producción mundial. Junto a ello, el PIB per cápita en 2020 era de 9.000 dólares por persona (más de 7 millones y medio de pesos chilenos). En tanto, la inflación es de casi el 9%.

Aunque la deuda externa creció un 3%, hasta los 163.000 millones de dólares, Kazajistán solo ocupa el puesto 35 del mundo en el listado de deudores.

La sombra de Nursultan Nazarbayev

Kassym Tokayev gobierna Kazajistán desde 2019 tras la renuncia de Nursultan Nazarbayev, quien sigue siendo el poder en las sombras y quien lideró el país desde 1990.

Es tal la omnipresencia del ex mandatario, que muchos disidentes del Gobierno han acusado a Tokáyev de ser un testaferro del antiguo dirigente.

Esta disconformidad con las autoridades sumado a los altos índices de corrupción, desencadenó en el actual descontento social por la falta de claridad política y el abuso de poder.

Nursultan Nazarbayev, de 81 años, es el líder más longevo que ha tenido el país, y muchos ciudadanos lo acusan de permanecer aún en el poder. De hecho, uno de los gritos que más se han escuchado durante las manifestaciones es “¡Que se vaya el viejo!”, en referencia al ex mandatario.

En medio de las manifestaciones, la Alta Comisionada de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, Michelle Bachelet, pidió a todas las partes en conflicto en Kazajistán de “abstenerse de la violencia” y clamó por una “resolución pacífica” de la crisis.

“La gente tiene derecho de manifestarse pacíficamente y expresarse libremente. Por otro lado, los manifestantes, por muy enojados o descontentos que estén, no deben recurrir a la violencia”, dijo Bachelet en un comunicado, donde pidió la liberación de las personas detenidas “por ejercer su derecho a manifestarse pacíficamente”. 



Esta publicación aparece primero en El Dinamo

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