¡Vibrando alto! Alcalde de México se electrocuta cuando intentaba prender el pino de Navidad

Llega la navidad y es tiempo de tamales y ponche con piquete, pero también es la temporada en que cada plaza de los estados mexicanos se adorna con luces y pinos alusivos a la época, un escenario perfecto para que los políticos se luzcan en la tarima dando mensajes sobre concordia, amor y honestidad.

Así fue el caso de del alcalde Matamoros, Tamaulipas, Mario Alberto López Hernández, quien realizó el encendido del pino de navidad del municipio y quien dejó un mensaje de alto voltaje sobre la armonía y la buen vibra en el trabajo y en la familia.

El presidente municipal, sobre todo, habló desde un punto de vista teológico sobre la pandemia y la nueva variante ómicron y dijo que al enterarnos de que la nueva variante no era tan letal lo primero que dijimos fue: “bendito dios”. En eso estaba, diciendo desde su púlpito que se sintieran seguros en su gobierno, cuando llegó la hora de encender las luces del pino.

El alcalde se acercó junto a su esposa Marsella y comenzó la cuenta regresiva, entonces el alcalde fingió que se electrocutaba con el interruptor, cosa que algunos grabaron y que subieron a redes como si se hubiera electrocutado de verdad. La verdad es que no culpamos a quienes se creyeron la descarga eléctrica, pues, hasta eso, el alcalde tiene su gracia y se sacudió de buena manera al estilo de Carlitos el mejor bailador de banda de México.

La perspectiva del primer video subido por un espectador nos convence de que el presidente municipal recibe una descarga eléctrica, pero al revisar el video publicado por el ayuntamiento justo en el minuto 6 con 40 segundos de transmisión se puede ver que el alcalde bromea, incluso dos veces, con recibir la descarga.

No debemos negar que nos hubiera gustado que la cosa fuera cierta y quedará en un lapsus chusco que no afectara la salud del mandatario. Pero ante semejante muestra de dotes cómicos y ver como el alcalde jugó con nuestros sentimientos sólo cabe recordar un poema de Fernando Pessoa, ese que dice:

El alcalde es un fingidor.
Finge tan completamente
que hasta finge que es dolor
el dolor que en verdad siente.
Y, en el dolor que han visto,
a ver sus votantes vienen,
no los dos que él ha tenido,
sino sólo el que no tienen.
Y así en la vida se mete,
distrayendo a la razón,
y gira, el tren de juguete
que se llama corazón.

Esta publicación aparece primero en La Guia Del Varon

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