Tomás Bravo fue despedido con un masivo funeral en Arauco

Este sábado se realizó el masivo y emotivo funeral de Tomás Bravo, el niño de tres años que estuvo más de una semana desaparecido y que fue encontrado sin vida el 26 de febrero pasado, en un caso que generó conmoción en todo el país.

La familia del pequeño logró concretar este último adiós luego que el Servicio Médico Legal (SML) entregara el cuerpo tras casi dos meses del hallazgo. Las ceremonias y homenajes comenzaron el viernes, cuando los restos fueron trasladados desde la ciudad de Concepción hacia Arauco.

Cerca del mediodía, cientos de personas se asomaron a las calles de la ciudad para ver el cortejo fúnebre. Los asistentes llevaron globos blancos y pancartas donde clamaban por justicia para Tomás.

La caravana comenzó con el féretro siendo trasladado en una carroza motorizada. En las cercanías del Cementerio General de Arauco, el cuerpo fue depositado en un carruaje tirado por caballos. Al camposanto solo pudo ingresar un grupo reducido de familiares, considerando los protocolos sanitarios por la pandemia del COVID-19.

De esta forma la familia de Bravo cerró un complicado ciclo, el que los dejó sin el cuerpo del niño por varias semanas debido a la realización de peritajes para determinar su data y causa de muerte.

De hecho, según el informe de autopsia del SML las razones de su muerte serían accidentales, por inanición e hipotermia, versión que ha sido cuestionada por la Fiscalía Regional del Biobío, a cargo del caso, que mantiene la teoría de la participación de terceros en su deceso.