El temor infundado a la vacuna de AstraZeneca desmentido por expertos y datos

El Gobierno adelantó que durante esta semana llegará a Chile la vacuna contra el COVID-19 desarrollada por AstraZeneca, la que ayudará a complementar el plan de inoculación iniciado a fines de 2020.

La fórmula, que se elaboró en conjunto con la Universidad de Oxford, arribará al país luego de pasar por un complicado proceso, luego que países europeos reportaran algunos casos de trombosis de personas inoculadas. De hecho, Dinamarca decidió no seguir entregando este producto de forma definitiva.

Sin embargo, diversas entidades como la Agencia Europea de Medicamentos (EMA, por su sigla en inglés) y la Organización Mundial de la Salud (OMS) llamaron a la calma y aclararon que el vínculo entre el suero y los problemas de coágulos “aún está en estudio”, aclarando además que los beneficios de esta vacuna son mucho mayores frente al altísimo riesgo de morir por coronavirus.

En Chile, la fórmula fue aprobada para su uso de emergencia por parte del Instituto de Salud Pública (ISP), organismo que revisó los nuevos antecedentes y recomendó aplicar la vacuna a hombres desde los 18 años y mujeres a partir de los 55 años, tomando en cuenta que la mayoría de los raros casos de trombos en Europa se concentraron en mujeres adultas jóvenes.

La medida precautoria -que llevó al Ministerio de Salud (Minsal) a preparar un protocolo especial de entrega de la vacuna– se tomará a pesar de que los ensayos clínicos realizados en nuestro país no provocaron ningún tipo de efecto adverso grave en hombres y mujeres de diversas edades.

Remota posibilidad

Los estudios preliminares sobre los efectos de la vacuna contra el COVID-19 de AstraZeneca han demostrado que los riesgos de sufrir trombosis son mínimos en comparación a los beneficios de inocularse para enfrentar una enfermedad potencialmente más mortal.

El Gobierno británico realizó un cálculo sobre las hospitalizaciones evitadas y la posibilidad de presentar coágulos. Según la estadística, que fue publicada por El País, la tarea de la vacuna en impedir las internaciones en las UCI era muy superior a la rara posibilidad de tener un efecto adverso, en un margen que crecía en la edad.

Adicionalmente, se han calculado los riesgos de la vacuna frente a otros fármacos o sustancias que las personas consumen habitualmente.

En la comparativa, el riesgo de sufrir una Trombosis Vascular Profunda (TVP) con AstraZeneca es inferior, por ejemplo, a que ocurra lo mismo tras ingerir anticonceptivos, fumar y contagiarse con coronavirus.

Las pruebas en Chile

La vacuna contra el COVID-19 desarrollada por AstraZenca se probó en Chile bajo el alero de la Facultad de Medicina de la Universidad de Chile, que convocó a miles de voluntarios a participar de los ensayos clínicos de fase III, los que sirvieron de base para que la fórmula fuera autorizada para su uso de emergencia.

Sergio Vargas, académico y uno de los encargados del ensayo chileno, explicó a EL DÍNAMO que la fórmula “es segura y efectiva”, planteando que los participantes chilenos no presentaron efectos adversos relacionados con coágulos.

“Acá participaron personas de todas las edades y especialmente mujeres, dado que son las que conforman en su mayoría los equipos de salud, como las enfermeras y las TENS. La mayoría fueron mujeres en edad fértil además, y no presentaron problemas”, expresó el médico.

El profesional señaló que “los beneficios de la vacuna son mucho más grandes que los eventuales efectos, los que todavía están en estudio, porque aún no se ha logrado determinar puntualmente el vínculo de causa y efecto de la vacuna. Eso aún se está analizando en profundidad”.

La regulación del ISP

El Instituto de Salud Pública (ISP) recomendó aplicar esta vacuna a hombres adultos de toda edad y mujeres mayores de 55 años, tomando en cuenta que la mayoría de los casos extraños de trombos se centraron en mujeres jóvenes en edad fértil

Heriberto García, director (s) del ISP, puntualizó en una entrevista a CNN Chile que “vimos que (recomendar restricciones) era más sano para no entorpecer el proceso de vacunación y no generar dudas con respecto a las vacunas si es que llegara a producirse una situación similar”.

De todas formas, el directivo expresó que “si una mujer menor de 55 años por algún motivo llega a un vacunatorio y no hay otra vacuna más que AstraZeneca, siempre va a ser mejor vacunarse con ella que no hacerlo”.

Vargas valoró esta medida, aunque aclaró que en los ensayos realizados en Chile participaron mujeres menores de 55 años, quienes no sufrieron problemas de trombos.

“Lo definido por el ISP solo demuestra el trabajo de seguridad y confianza que se está realizando en Chile, por lo que la ciudadanía debe tener la tranquilidad que las vacunas que se están entregando son seguras y sirven para enfrentar esta pandemia de forma solidaria, porque la protección es para todos”, manifestó el experto.

Fake news y prejuicios desmentidos

La vacuna contra el COVID-19 de AstraZeneca ha debido enfrentar una ola de prejuicios y fake news que han afectado su imagen, a pesar de que las evidencias científicas y recomendaciones de la OMS la definen como una fórmula segura y muy eficaz.

Una de las noticias falsas más absurdas sobre el suero tiene relación con su nombre. A través de las redes sociales se difundió que el laboratorio fue bautizado con un supuesto término en latín que significa “matar estrellas”.

Lo cierto es que la denominación de la compañía está compuesta por la palabra “Astra”, que viene del griego “astron” y significa estrella, y Zeneca se refiere al Grupo Zeneca, una de las empresas asociadas.

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También se han mencionado supuestas muertes vinculadas a la vacuna contra el COVID-19 de AstraZeneca, las que no han sido oficializadas por las autoridades más allá de los casos puntuales detectados por los trombos.

Todo esto abrió una serie de prejuicios que pusieron en duda a la vacuna y que los expertos llaman a despejar rápidamente basándose en la evidencia científica. “La posibilidad de sufrir un coágulo por esto es muy remota, y hay que tenerlo claro. Por otro lado, la posibilidad de morir por COVID-19 es alta y muy real. Es importante que las personas conozcan esto y participen del proceso de vacunación”, precisó el médico Sergio Vargas.