La entrevista sin filtro del juez Urrutia a Baradit

En su ronda de charlas online, el candidato a la convención constituyente por el Distrito 10, Jorge Baradit, conversó con el juez de Garantía, Daniel Urrutia Laubreaux, y juntos hicieron análisis del presente que vive el Poder Judicial.

En dicha conversación, que duró 59 minutos, el magistrado hizo una descripción del sistema de justicia de nuestro país y señaló que “tenemos, probablemente, el sistema judicial más arcaico del planeta. Estamos junto con Honduras. Tenemos, más o menos, el mismo sistema. Y bueno, uno diría que ha funcionado… para la elite”.

Daniel Urrutia reflexionó respecto a quiénes son los beneficiados con los dictámenes del Poder Judicial y comentó que “funciona para ciertos grupos que controlan. ¿Y por qué? Porque las leyen las escriben los mismos que reúnen esas condiciones para ser parte de la elite”.

De paso, hizo memoria respecto del tercer poder del Estado y aseveró que “está construido sobre el abuso de ciertas capas. En un principio eran los peninsulares y luego la elite criolla, que siempre se basó a una distinción de clase y raza. Eso no ha cambiado hasta el día de hoy. ¿Cuál es el paradigma de juez? Blanco, hombre, heterosexual”.

Respecto a tipos de abusos, Daniel Urrutia recordó que “la reciente sentencia de la Corte Suprema establece que el acoso no es acoso. Por ejemplo: el acoso sexual. Y resulta que hay sentencias en que la Corte dice que hechos que son constitutivos de acoso sexual en cualquier parte del mundo, pero en Chile no lo son porque la Corte Suprema dice que no lo son”.

Recordó que en el año 2004 no estaba el concepto de DD.HH., no era transversal y, menos, la perspectiva de género. Los casos de abusos eran absolutamente invisibilizados. Incluso, señaló la existencia de abusos intra Poder Judicial, “donde jueces abusaban de funcionarias, jueces de mayor entidad abusaban de juezas, también. Era parte de una cultura machista que está instalada en el Poder Judicial de esa manera”.

Daniel Urrutia agregó en la conversación con Jorge Baradit que el Poder Judicial de nuestro país “nace corrupto”, pero aclara que al interior de su estructura  “es injusto decir que todos y todas los que están  son corruptos. No es así. Y la mayoría no lo son. Pero hay una estructura que permite que haya esta convivencia con el poder”.

Por lo anterior, advirtió que “no basta con una reforma, sino que tiene que existir una refundación. Hay que empezar a pensar de cero, en cómo tienen que ser las personas y la estructura que lo sostiene para garantizar los derechos de las personas”.

Además, le señaló a Baradit, quien buscará llegar a la convención constituyente en las elecciones del 15 y 16 de mayo, que “tenemos que recuperar como sociedad el poder de nombrar a los jueces, porque el poder que tienen (los magistrados) es demasiado grande. Les estamos entregando la libertad, la propiedad, la vida, la familia para que decida. Es muy grande su poder”.

Respecto a los hechos vividos en el país durante la crisis social, el escritor le recordó a Daniel Urrutia la frase de “terrorismo de Estado” que profirió el juez en la semanas posteriores al 18 de octubre. Sobre eso, aseguró que “todo manifestante, que salió producto del estallido, era objeto de ataque de la fuerza represiva. Esa es una situación que se vivió y no lo digo yo, sino que está escrito en cuatro informes de DD.HH.”

Por ello, sugirió hacer un catastro de todos los torturados. Y recordó al “señor que todos vimos en CHV, que fue golpeado y perdió un ojo a patadas. Eso es tortura. Pero la Corte de Apelaciones dijo que no era tortura, la sala del Sr Mera, dijo que no porque eran muy pocos segundos.

Por lo anterior, sentenció que “la estructura de Poder Judicial no está hecha para esto, está hecha para ayudar a la represión y no para pararla”.

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Las polémicas de Daniel Urrutia

El magistrado ha visto las luces y sombras del Poder Judicial. Ha sido duramente criticado por sus apreciaciones, al punto de recibir sanciones por parte de sus superiores.

Urrutia aprobó en 2004 un diplomado sobre DD.HH. y democracia cursado en la Universidad de Chile. La conclusión de su trabajo final la envió a la Corte Suprema y en esta señalaba que el Poder Judicial chileno debería adoptar medidas de reparación y reconocimiento a las violaciones de derechos humanos ocurridas durante la dictadura.

Por esto, recibió la medida disciplinaria de “censura por escrito”, pero -según él- nunca se enteró. Jamás supo que se había iniciado un proceso disciplinario, ni tampoco conoció las causales y normas que su conducta pudo haber infringido. Y pese a que este hecho quedó, finalmente, como una “amonestación privada”, igual quedó registrado en su hoja de vida.

Por lo anterior, la Corte Interamericana de Derechos Humanos condenó a Chile por la violación de los derechos a la libertad de pensamiento y expresión del juez Daniel Urrutia. Uno de los votos a favor de Urrutia, fue el del juez Eugenio Zaffaroni, ex miembro de la Corte Suprema argentina y un hombre cercano al kirchnerismo. Zaffaroni es coautor del libro Bienvenidos al Lawfare, término utilizado por los defensores de Lula da Silva, Evo Morales y Rafael Correa para explicar la persecución de los jueces contra políticos progresistas. En Argentina, es utilizado en la defensa de los políticos kirchneristas encarcelados por corrupción.

“El tribunal ha pasado a ser el ámbito en el que los derrotados en las urnas buscan imponer sus intereses propios por sobre la soberanía popular. Su objetivo es criminalizar y destruir la política”, afirma Lula Da Silva en el prólogo del libro de Zaffaroni.

Arresto domiciliario

Ya en 2020, Daniel Urrutia volvió a estar en el ojo del huracán al dejar con arresto domiciliario, a raíz de la situación de pandemia, a 13 jóvenes que eran parte de la autodenominada “primera línea”.

Su medida fue revocada por la Corte de Apelaciones de Santiago y relegó al juez al Juzgado de Cobranza Laboral y Previsional, área donde nunca antes se había desempeñado.

Al respecto, Daniel Urrutia concluyó que “el sumario terminó, la parte investigativa, en septiembre del año pasado. Y la fiscal, yo creo que, por por no absolver, propuso la sanción mínima que era una amonestación privada. Y resulta que llevo dos meses suspendido completamente y un año fuera de mi tribunal. Un año completo. Otro juez de garantía, que fue sorprendido comprando cocaína, ya está trabajando después de dos meses de suspensión”.