Comercio informal online: Incentivos inversos y mayor fiscalización

Un informe de la Cámara Nacional de Comercio reveló que las ventas online informales superaron los 1.600 millones de dólares durante 2020, lo que implica que 15 de cada 100 pesos se destinaron a compras a través de redes sociales como Instagram, WhatsApp o Facebook.

Esteban Carrasco, director de Escuela de Ingeniería Comercial de la Universidad San Sebastián (USS) señala que todos los países están enfrentando el mismo escenario, y que indudable es a raíz del impacto que ha provocado la pandemia por Covid-19 en la economía.

“El uso de la tecnología, las redes sociales y otras plataformas web han disminuido mucho los costos de transacción y han hecho mucho más fácil el despliegue del comercio online informal. Se ha generado un crecimiento que va más rápido que las regulaciones”, explicó el académico de la USS.

A su juicio estamos frente a un problema, cuando el comercio informal más que una mala costumbre, se vuelve una condición necesaria para que el negocio subsista. “De alguna manera el ser informal puede otorgar ciertas ventajas. Por ejemplo, no se tiene que sacar determinados permisos, no se reporta información, ni se implementa cierta infraestructura y tampoco se otorgan garantías legales”.

Sin embargo, el docente USS plantea que para poder regular tienen que existir incentivos y una debida fiscalización, ya que “a raíz de la pandemia de Covid-19 a muchas personas no les ha quedado otra alternativa que ponerse a emprender en alguna cosa. Es una situación de necesidad. Sin embargo, siempre lo que se necesita es que las personas vean en la formalidad más beneficios que costos”, sostuvo Esteban Carrasco.

Formalidad e incentivos

En la formalidad existen ciertos beneficios estatales, como subsidios de CORFO, Sercotec, Fosis o municipales. Acceder a créditos financieros y capacitación para poder llevar un control y registro ordenado del negocio. Asimismo, están las facilidades para poder expandirse en un emprendimiento y llegar, por ejemplo, a exportar algún producto.

Un incentivo relevante para disminuir el comercio informal sería reducir la burocracia y “los trámites que muchas veces son engorrosos porque frente a la necesidad y apremio de las personas por generar un ingreso rápido en momentos de crisis, terminan por desistir del camino de la formalidad en el corto plazo.

“Muchas veces cuando miramos al emprendedor informal creemos que estamos viendo un problema y lo que observamos es sólo un síntoma. Por eso hay que poner el foco de la fiscalización en toda la cadena de distribución de un producto o servicio, porque existe un importador o distribuidor que accede a vender en condiciones informales a muchas personas”, recalcó el académico.

Además, señaló que es importante que las personas sepan que “en una situación en que la evasión es muy alta, se terminan subiendo los impuestos. Por eso el Estado debe concentrarse en disminuir la evasión, pero no sólo en el comercio online informal, sino también respecto a exenciones tributarias a nivel de toda la economía”.