Cómo actúa Sinovac frente a las nuevas variantes del COVID-19

La vacuna CoronaVac contra el coronavirus desarrollada por la farmacéutica Sinovac Biotech es una de las más usadas en Chile y Latinoamérica, por lo que su efectividad frente a las distintas variantes “de preocupación” del COVID-19 está en constante monitoreo.

Hasta el momento, la Organización Mundial de la Salud (OMS) tiene tres variantes identificadas, las que a diferencia de las que circulan en la mayoría del mundo podrían tener una mayor contagiosidad, generarían cuadros más graves de enfermedad y, posiblemente, evadirían el efecto de las vacunas.

La variante B.1.1.7. de Reino Unido, la P1 de Brasil y la B.1.351 (501.V2) de Sudáfrica son parte de este grupo de mutaciones en el genoma viral del virus.

La fórmula de Sinovac, que está desarrollada bajo la tecnología de virus inactivado, había demostrado ser eficaz con diversas formas del SARS-CoV-2, pero las pruebas que arrojaron estas conclusiones se desarrollaron antes del reporte de estas variantes.

Durante los últimos días han surgido diversos anuncios de estudios -varios de ellos con revisión pendiente de parte de la comunidad científica– que entregan mensajes contradictorios sobre el fármaco. Desde ese punto de vista, la única información oficial disponible por el momento es la que ha entregado el Instituto Butantan de Sao Paulo, que desarrolló las pruebas clínicas más extensas de la vacuna.

A la espera de mayores antecedentes, se estima que la CoronaVac de Sinovac aún podría ser útil para prevenir la enfermedad grave en contagiados con las variantes de precaución.

Variante británica

La B.1.1.7. fue la primera que desató las alertas en todo el mundo. Su aparición estuvo directamente asociada al aumento de casos en Reino Unido, país que tuvo que entrar a una cuarentena total a inicios de 2021.

Inicialmente, se informó que la variante era más contagiosa, pero no implicaría un aumento en la mortalidad de los pacientes. Una vez superada la gran ola de infecciones, las autoridades británicas aseguraron que la nueva forma del virus sí implicó un incremento en los fallecimientos.

El 10 de marzo, el gobernador del estado de Sao Paulo, Joao Doria, quien lideró junto con el Instituto Butantan las pruebas de la fórmula, aseguró que la vacuna “tiene una alta eficacia” en esta variante. Más allá de este anuncio público, aún no se ha entregado un estudio completo a través de una investigación en una revista científica.

Variante brasileña

La P1 es, tal vez, la variante que más preocupación está generando en el mundo.

Surgida en el estado de Amazonas, está asociada no solo a una mayor contagiosidad, sino que también a una mayor reinfección de los pacientes.

Esta forma del SARS-CoV-2 se ha expandido a prácticamente todos los países de Sudamérica. Por lo mismo, existe una preocupación sobre la utilidad de la vacuna de Sinovac, que se ha entregado en el propio Brasil, además de Chile, Colombia y Uruguay.

Los primeros informes entregados por expertos fueron poco prometedores. Un reporte de investigadores de Brasil, Estados Unidos y de Reino Unido, que fue enviado a la revista The Lancet -y que aún está a la espera de la revisión de pares- aseguró que no se logró neutralizar eficazmente la P1 en plasma de pacientes vacunados con CoronaVac.

Pero los encargados del estudio en Brasil refutaron inmediatamente y aseguraron que la vacuna Sinovac sí era eficaz con todas las variantes, incluyendo la P1. Sus dichos se basaron principalmente en la composición del fármaco, que está desarrollado con una tecnología “tradicional” a diferencia de otras fórmulas como Pfizer o AstraZeneca, que usan extractos del virus.

“Las vacunas compuestas por virus inactivados, como las producidas por el Instituto Butantan (CoronaVac), tienen todas las partes del virus. Esto puede generar una respuesta inmune más completa en comparación con otras vacunas que usan solo una parte de la proteína Spike (proteína que usa el coronavirus para infectar células). La vacuna inactivada de Butantan logra tener una proteína Spike completa”, señaló un informe.

En marzo se informó de la existencia de un estudio preliminar que entregaría pruebas de esto, el que aún no ha salido a la luz.

Variante sudafricana

De todas las variantes investigadas, la B.1.351 (501.V2) ha sido calificada como una de las “peores”. Detectada en diciembre de 2020, está directamente asociada al aumento de casos de COVID-19 en Sudáfrica, el país más afectado con la pandemia en el continente africano.

Sus efectos en las vacunas son directos, a tal nivel que la farmacéutica AstraZeneca tuvo que suspender la entregada de dosis a la nación, luego que se detectara que su fórmula -basada en un vector viral no replicante (adenovirus de chimpancé)- tenía una eficacia bajo el umbral de lo necesario para proteger a la población.

El Instituto Butantan señaló que, al igual que con la B.1.1.7. y P1, la vacuna de Sinovac sí es eficaz contra esta variante debido a que posee el virus completo de forma inactivada.

A diferencia de las otras dos variantes de preocupación, la sudafricana no se ha extendido en Sudamérica, por lo que gran parte del interés se ha centrado en la británica y brasileña.